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jose aldunate 12331El Directorio de la Fundación Henry Dunant América Latina, acordó respaldar en forma unánime la postulación de José Aldunate Lyon s.j al Premio Nacional de Derechos Humanos 2016.

El Directorio fundamenta su decisión por el destacado rol del Padre Aldunate “en la lucha por el respeto de los derechos humanos en dictadura, aglutinando sin afán de figuración movimientos ciudadanos de no violencia activa, en particular para combatir la práctica de la tortura; y luego, su consecuente trayectoria en democracia, enfrentando valientemente, desde la perspectiva de los derechos humanos, temas polémicos que atienden a los derechos de la mujer y de las minorías”.

Este reconocimiento, entregado cada dos años por el Instituto de Derechos Humanos (INDH), tiene la misma categoría de los demás premios nacionales, con la diferencia que es la sociedad civil la que postula a los candidatos. Se entrega a quien se haya destacado por su trayectoria de promoción y defensa de los derechos humanos en Chile.

La presentacion de postulaciones vence el viernes 6 de mayo, las que serán evaluadas por el INDH que actúa en calidad de jurado.

 

José Aldunate Lyon

Teólogo, intelectual, obrero, educador y activista, el sacerdote jesuita José Aldunate (Santiago, 1917) ha consagrado su vida a la defensa de los sectores populares y de los/las oprimidos/as. Colaboró con Alberto Hurtado en la Acción Sindical Chilena y, en la década del 70, como parte del trabajo de una comunidad cristiana de base, formó el Equipo Misión Obrera (EMO). Durante la Dictadura, este grupo se dedicó a la defensa de perseguidos del régimen y a promover la recuperación de las libertades cívicas.

En este campo desplegó –junto a otros religiosos, religiosas y laicos– una amplia y comprometida labor de protección y denuncia, tanto en la práctica –que va desde el asilo de personas en la Nunciatura hasta las manifestaciones callejeras en los años 80, pasando por el permanente apoyo a la Agrupación de Familiares de Detenidos Desaparecidos– como a través de sus escritos en las publicaciones clandestinas No podemos callar y Policarpo, así como en la revista Mensaje.

Es conocido y respetado por su protagonismo y rol fundacional en el Movimiento contra la Tortura Sebastián Acevedo. Tuvo un relevante papel en la denuncia del centro de torturas y exterminio Villa Grimaldi y en su posterior recuperación como sitio de memoria.